Forma de trabajar

¿Cómo trabajamos?

El objetivo es ayudar a contar historias dando vida al lenguaje visual, cuidando todos los aspectos técnicos. La propuesta estética al igual que la filosofía de trabajo le darán un impacto icónico y auténtico a tus imágenes.
Pensamos en la fotografía como un arte y en imágenes que puedan transmitir sensaciones y sentimientos acorde a cada narrativa y cada proyecto. Llevando al máximo el poder del mensaje visual.

Puntos claves

La forma de trabajar se divide en 3 etapas. Preproducción, producción y posproducción.

La primera es la etapa de planificación, en la que se define el proyecto, se realiza la investigación sobre el tema elegido, se establece un primer guión y el correspondiente plan de trabajo. Luego, el encuentro para la sesión de fotos, aquí el objetivo es poner en práctica lo planificado anteriormente, dejar atrás los nervios, soltarse y hacer fotos originales. Por último brindarle a tus imágenes el impacto visual necesario.

Preproducción

El primer contacto puede ser de manera virtual mediante una videollamada o presencial respetando los protocolos actuales de COVID-19. La idea de este momento es poder conocernos, intercambiar ideas, propuestas y explicarte la forma de trabajar.

Cuando la planificación esté finalizada, vamos charlar sobre el estilo de las fotos y poner objetivos. Qué te gustaría transmitir, definir un look y comenzar a pensar en la locación de la sesión.

Locación

Las sesiones son casi siempre en exteriores porque preferimos trabajar con la luz natural, sin flash ni iluminaciones artificiales que generen luces invasivas que distorsionen o modifiquen la imagen y la atmósfera.
Si la idea es hacer una sesión en interiores, lo importante es que tenga buena luz natural.

Impacto visual

Para que los colores conformen una narrativa visual hay que ir más allá; es necesario mezclarlos; y para ello debemos conocer los esquemas básicos usados a la hora de elegir esa mezcla para cada escena. Estas decisiones son vitales y de eso nos encargamos, pues pueden proporcionar mucha información al espectador de forma meramente visual, sin que los personajes tengan que transmitírnoslo con palabras, algo que en ocasiones marca la diferencia entre una buena y una mala imagen final.